Ayer domingo tuve una situación bastante exasperante. Una persona que se siente muy “santita” se acercó a mi con una actitud aparentemente de humildad, ofreciendo disculpas y buscando mi perdón, y finalmente, lo único que hizo fue demostrar la persona tan falsa que es.
La verdad, me asquée.
Si vas a ofrecer una disculpa, a eso vas. No a criticar ni a acusar (aunque sabemos de quién provienen las acusaciones, del Acusador)… Me dejó claro que ella era una persona buena, noble, justa, que no guarda rencor y que si moría, directito al cielo. ¡Felicidades!, le dije.
Yo no soy una persona noble ni buena ni justa, me falta muchísimo para ser como Cristo, quien es mi ejemplo a seguir. Reconozco que todavía hay cosas en mi corazón que les falta tratamiento por parte de Dios, por ello, todavía guardo rencores y sí, amarguras. Pero, no me he quedado conforme, pues cada día busco el rostro de Jesús, con el deseo de tener Su carácter y Su corazón formado en mi, y si El me ayuda, entrar a los Cielos donde El mora.
Estimados todos: No hablemos de humildad si desconocemos el significado de esa palabra.
Es más fácil etiquetarme a mi de “carnal”, de “amarga”… que sinceramente ofrecer una disculpa.
Una cosa que en estos tiempos he aprendido es que lo único que realmente importa es lo que el Señor sabe de ti y de tu propio corazón. Todos los comentarios, chismes, palabras hirientes de los demás, se convierten en simples y llanas opiniones de personas.
Buscando en la red, me gustó un poema que encontré en otro sitio (abajo la dirección) por si gustan visitarlo.
No Quiero Ser Fariseo
No, no quiero ser fariseo,
Ser como Jesús es mi deseo.
Decir y hacer para impresionar,
Sería buscar a otros engañar.
Quítame Dios, hipocresía y falsedad,
Líbrame oh, Señor, de tal maldad.
No, no quiero ser fariseo,
Ser como Jesús es mi deseo.
Decir a otros lo que deben hacer,
Mientras yo ignoro mi propio deber
Sería hipocresía y falsedad.
Líbrame, oh Señor, de tal maldad.
No, no quiero ser fariseo
Ser como Jesús es mi deseo.
Buscar la admiración de los demás
Eso es estrategia de Satanás.
No, no busque yo vanagloria y posición;
Sólo traería confusión y división.
Alma mía, aléjate de toda perversión
Oh, Señor, transforma mi engañoso corazón
No, no quiero ser fariseo
Ser como Jesús es mi deseo.
Tomado del sitio: www.elvela.org
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