Sube y Baja

Entre los recovecos de un blog antiguo que di de baja, pude rescatar algunos posts que no grabé por newbie >_<

Lamento mucho no haber guardado esos posts, que eran un cúmulo de lo que se puede llamar  “mis peores días en la vida”,  y aunque finalmente,  hablara un poco de la tragedia familiar que rodeó los años 2007 y 2008, no creerían la  mucha fortaleza, aprendizaje y entendimiento de la adversidad que aprendí en ese lapso de tiempo.

Aquí transcribo uno de los pocos náufragos que pude salvar:

 

Diciembre 4, 2007

Reflexionando un poco sobre los últimos acontecimientos en mi vida, y platicando con alguien al respecto, me di cuenta de que debemos valorar cada aprendizaje, cada prueba, cada dolor, cada obstáculo. 

No hay mayor maestra que la Adversidad. 

Le platicaba que cuando hay dolor profundo en el alma, ninguna fórmula funciona.  Simplemente no puedes pensar sensatamente, no hay consuelo ni motivación.  Para seguir adelante y pintarse una sonrisa, para tener fuerza y levantarse, se necesita gracia de Dios.  Para vivir hay que tener Su aliento respirando en ti.  Para sonreír hay que tener Su voz hablándote y diciéndote que pase lo que pase, El está contigo. 

 
No hay fórmulas adecuadas, ni PNL que funcione en las pruebas que Dios prepara para sus hijos, porque sólo El es quien hace la llaga, y es el Único que sabe cómo curarla. 

Mientras llegas a ese entendimiento, tu vida se convierte en un Sube y Baja.  No es opcional subirte o no, simplemente un día amaneces ahí y quisieras bajar y no sabes cómo… ésas son pruebas.
Dios está apresurándose a cambiarnos.  Nos da la oportunidad de aceptar el reto.  Por toda la historia del hombre, Dios se ha manifestado con poder.  Ha subido el fuego para purificar la plata.  Es uno como el horno de Daniel, 7 veces más fuerte.   Sí, son y serán pruebas más duras que antes.  Pero mi esperanza es la certeza de que no va a destruir Su obra (mi vida).  Sé que un día el fuego va a cesar y seré una obra perfecta de Sus manos.

 Sólo hay que soportar con paciencia y con Su gracia.

Anuncios

Ocurrencias y Libros

Hola mis 8 lectores … sí, digo 8 porque al menos tengo 8 suscriptores enrolados por e-mail, lo cual aprovecho para mencionar, me da mucho gusto Ü. 

En estos días, se me ocurrió la gran idea de volverme a mi viejo hábito de la lectura.  Reconozco que, he dejado muy abandonado mi lado lectorero y antepuesto mil excusas: qué no tengo tiempo, que no tengo dinero para comprar libros, etc.

Así que, ¡se me iluminaron mis dos neuronas! y decidí acudir a la biblioteca.

Por un lado, tengo tiempo límite para leerlo, así que tengo que mejorar mi administración de tiempo y por el otro, no  me cuesta gran cosa, ni tengo que invertir, así que flu-flú voló … adiós excusas.

El  libro que tengo que terminar antes del 22 de febrero es de un autor que siempre me ha llamado la atención, Mario Benedetti: La Tregua.

¡No desistas!

Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir, cuando ofrezca tu camino sólo cuestas qué subir, cuando tengas poco haber pero mucho qué pagar, y precises sonreír aun teniendo que llorar, cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir, descansar acaso debes ¡pero nunca desistir!

Estas palabras me han acompañado a lo largo de mis pruebas y aflicciones.  Nadie dijo que estaríamos exentos de padecer dificultades.   Aprendizaje es la clave.  Tenacidad y Fe sus compañeras.

Tu actitud determina tu destino.

La Vida siempre nos tendrá preparadas sorpresas.

Unas buenas, otras nefastas, pero … ¿qué podemos hacer?  Así siempre ha sido la Vida, como una mujer estricta, poderosa y apegada a sus leyes y fórmulas y juegos.

Decimos que ella es capaz de hacernos felices o desgraciados.

¡Error!

Tú eres quién determina si te hace feliz o desgraciado.  Todo depende de la actitud con que te tomas la Vida.

Ya muchas personas han escrito antes y mejor que yo, los cientos de eventos en los que deciden ver el lado bueno a la moneda y sacan una enseñanza o aprendizaje de la adversidad.

Otros más, prefieren vivir en la eterna lamentación de su ‘mala suerte’ y culpando a los demás por las arbitrariedades diarias.

Cada quien tenemos el PODER de decidir cómo ‘bailar con la Vida’: a su manera o a la nuestra, a su merced o a nuestro franco aprovechamiento.

Ciertamente, la Vida te marca el paso o la pauta, pero en cada uno está la decisión de vivir con la mejor cara o con amargura en el alma.

¡Basta ya de lamentarse por lo que no pudo ser como queríamos que fuera!

¡Basta ya de perder el tiempo quejándonos por todo lo que no tenemos, en lugar de aprovecharlo sabiamente, reconociendo TODO lo que SI tenemos ahora!

Dejemos que la Vida nos sorprenda, pues ésa es su vocación.

Sorprendámos hoy a la Vida con nuestras actitudes, pues ésa es nuestra fortaleza en la adversidad.

La lealtad

hojas

Con el paso del tiempo, me voy convenciendo que es muy importante la lealtad en nuestras vidas.  

Esta semana se puso a ‘prueba’  la mía en un asunto de la oficina, y definitivamente, se necesita mucho valor y responsabilidad moral para enfrentar después todo lo que emerja y se levante contra ti debido a tu postura ética.

Lo interesante es que, si uno es leal, no es necesario tener verborrea de argumentos.  Simplemente las cosas son como son.

Hoy día se dice que para fidelidad dos cosas: los perros y los equipos de sonido.  Triste.